¿Mindfulness mejora la creatividad?

¿Mindfulness mejora la creatividad?

Mindfulness y creatividad

La creatividad nos sirve de muchas formas. Esa “chispa de inspiración” es lo que está detrás de nuevos productos y servicios que solucionan problemas cotidianos. Es lo que motiva a artistas a escribir poesía, pintar cuadros y filmar películas. Son todas aquellas ideas que te han ayudado a ahorrarte dinero, tiempo y esfuerzo.

La creatividad es una habilidad muy útil. Sin embargo, como seguramente te has dado cuenta, generar buenas ideas no siempre es fácil. Más aún, es imposible forzar el proceso de ser creativo. La “musa” parece llegar cuando quiere y no trabaja bajo demanda.

Afortunadamente, varios estudios demuestran que la práctica de mindfulness puede ayudar en la generación de nuevas ideas.

En su libro Mindfulness for Creativity, Danny Penman argumenta que mindfulness mejora las tres actividades esenciales necesarias para la creatividad:

  1. Abre la mente a recibir mejores ideas
  2. Mejora la atención ayudándonos a identificar qué idea es de utilidad y qué no lo es
  3. Nos hace más resilientes cuando las cosas no salen como deseamos.

Por otro lado, Lorenza Colzato ha propuesto que mindfulness ayuda en el proceso creativo ya que estimula tanto el pensamiento divergente, un impulsor clave de la creatividad, así como el pensamiento convergente, el cual nos ayuda a reducir las opciones y a elegir la solución más viable.

Se han realizado varios estudios para analizar cómo mindfulness puede contribuir a una mayor creatividad.

Por ejemplo, investigadores de la Universidad Erasmus en Rotterdam, Holanda, llevaron a cabo un estudio para determinar si 10 minutos de meditación mindfulness al día mejoran la creatividad.

El estudio incluyó 129 estudiantes, los cuales fueron divididos en tres grupos. Todos los estudiantes fueron encomendados con la tarea de generar tantas ideas de negocios como les fuera posible a través de una lluvia de ideas.

El primer grupo escuchó un audio guiado de meditación mindfulness de 10 minutos de duración. El segundo participó en un ejercicio de meditación “falsa” que permitía que sus mentes divagaran. El último realizó la actividad, sin ningún tipo de meditación previa.

Los investigadores encontraron que los alumnos que practicaron mindfulness antes de la lluvia de ideas, propusieron ideas mucho más amplias e ingeniosas, que los otros dos grupos de alumnos.

El estudio encontró también que mindfulness le ayudó a los estudiantes a mantenerse con mejor ánimo, a sentirse más positivos y relajados. Asimismo, la meditación disminuyó la sensación de inquietud, nerviosismo e irritación de los participantes.

Otro estudio tomó 24 gerentes de innovación en una empresa. Los resultados fueron similares. Se encontró que la meditación mindfulness ayudó a los gerentes a despejar sus mentes, a mejorar la capacidad de enfoque y encontrar soluciones innovadoras.

Finalmente, a través de una serie de estudios, Matthijs Baas demostró la importancia de ciertas habilidades que desarrolla la práctica mindfulness en el proceso creativo. Dichas habilidades son:

  1. Observación: la capacidad de observar fenómenos internos (como sensaciones corporales, pensamientos y emociones) y estímulos externos (imágenes, sonidos, olores, etc.)
  2. Presencia consciente:  la habilidad para realizar una actividad con total atención
  3. Descripción: el poder describir fenómenos sin analizarlos conceptualmente,
  4. Aceptar sin juicio: no tener prejuicios o críticas sobre la experiencia del momento presente.

En su investigación, Baas concluyó que: “Para ser creativo, debes tener la capacidad para observar, notar y atender plenamente los fenómenos que atraviesan por tu mente”.

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